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martes, 19 de abril de 2016

Trocitos de historia

A partir del siglo IX se inició la construcción de iglesias, capillas y ermitas en el territorio que circunda  nuestra villa.  En diversos documentos de la Diplomática Asturiana constan entre otros: Sta. Mª de Coltroces (Contrueces, año 905) reedificada, S. Julián …  Diversos historiadores coinciden en afirmar que los primitivos templos que hubo en Asturias proceden del siglo VIII, todos ellos de humilde presencia.

("Biografía de la Villa y puerto de Gijón", Joaquín A. Bonet, 1967)



En lo alto de Pumarín, en una casería particular, está empotrado el mascarón de proa de un  antiguo navío (se cree que el Ana María)  que fuera destrozado en algún encuentro naval y cuyo comandante quiso conservar como recuerdo. 
Casi enfrente y a la izquierda de la mencionada carretera álzase la mole de la llamada Torre del "buen caballero" Gonzalo de Roces, finales del XV o comienzos del XVI

("El Libro de Gijón", pág. 88, Ed. Naranco)

martes, 8 de marzo de 2016

Santuario de Nuestra Señora de Contrueces

Santuario de Santa María de Contrueces
El santuario de Santa María de Contrueces, se halla en términos de la  parroquia de San Julián de Roces, en la zona noroeste de la ciudad de Gijón de la que dista 2 km, por el viejo camino real de Gijón a Oviedo, hoy conocido como "Carretera del Obispo". Está edificado sobre una colina de notable visibilidad: verdes prados, árboles y caseríos. Se domina casi todo el municipio de Gijón. De ella dijo Jovellanos: "Vista magnífica de un país, el más frondoso y risueño que pueda concebirse."


La primera noticia sobre el santuario nos llega a través del "Libro de los Testamentos" del Archivo Catedralicio de Oviedo, en documento fechado el 20 de Enero del año 905, donde el rey Alfonso III y su esposa la reina Jimena, confirman los privilegios concedidos por sus antecesores a la Iglesia de Oviedo y añaden nuevas dotaciones, entre ellas la iglesia de Santa María de Contrueces. Transcribiremos el original latino: "civitatem Gegionem cum ecclesiis que intus sunt, cum omni integritate sua. Et foris muros ecclesiam santi Iuliani, et ecclesiam santi Thome de Vadones cum sua villa, et ecclesiam sancte Marie de Coltroces per suos términos, ad occidentalem partem…"

Al ofrecer a la sede ovetense "toda la ciudad de Gijón con sus iglesias y pertenencias" los donantes incluían, lógicamente, la iglesia de S. Pedro, la única parroquial hasta el siglo XIX. Fuera de los muros donan tres iglesias: S. Julián (de Roces), Sto. Tomás de Bahones (en Granda) y Sta. María de Contrueces.

("Guía para visitar los Santuarios Marianos de Asturias", Florentino Fernández Álvarez,Biblioteca del Padre Patac)


viernes, 26 de febrero de 2016

Excursión por Roces en los años 40. (Última parte)

Procesión por la carretera Carbonera
Caminando ya por la carretera Carbonera, llegamos a la altura de la Iglesia Parroquial de Roces que, destruida durante la época roja, no conserva nada de interés. En mi archivo tengo la ficha de una inscripción que debía existir en su fachada lateral, y efectivamente hemos visto donde debió haber sido colocada.
Una transversal nos lleva hasta una excelente Torre del siblo XVI o XVII que parece haber sido la casa señorial de un D. Pedro de Valdés. Existe el hueco donde estuvo colocado el escudo de armas correspondiente.
Bueno es advertir que por los padrones de vecindad y las escrituras notariales, puede comprobarse la gran cantidad de individuos de la familia "VALDÉS" que se desparramaron por todas las aldeas del concejo de Gijón.

Extracto de un escrito, mecanografiado, del erudito gijonés Pedro Hurlé Manso (1903-1988) conservado en la biblioteca del Padre Patac.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Excursión por Roces en los años 40. (Tercera parte)

Capilla(Flor de Lis)
A pocos pasos del Parque Celeste encontramos la magnifica posesión "Flor de Lis" antiguo palacio del Marqués de Vista-Alegre y Barón de la Vega Rubianes.


Su factura es del período romántico, y su jardín debió de haber sido soberbio en sus buenos tiempos y trazado por un técnico en la materia. Dispone de un paso subterráneo para trasladarse a otra parcela de la posesión, y ese paso del mas puro estilo romántico, debió de haber estado enriquecido con esculturas cuyas hornacinas aún se conservan en perfecto estado.



El palacio presenta magnifico aspecto, dentro de las líneas de su arquitectura. Dispone de un pequeño reloj de sol colocado en la parte superior del cuerpo central.

Su capilla, exenta, cerrada al culto,conserva restos de una copiosa decoración que estuvo muy en consonancia con las construcciones de la época.
Es notable un aljibe que figura dentro del jardín, para distribución del agua de riego.
Hoy está dedicado este palacio a vivienda particular y hasta hace muy poco fue Sanatorio también particular.


Una de sus puertas, la que da sobre la carretera Carbonera, con muy buena verja de hierro, tiene grabada sobre una de las columnas de sostén, varias letras que corresponden al título de Barón de la Vega Rubianes.

Es una verdadera lástima que esta posesión no haya caído en manos que la restauraran en todo su antiguo esplendor, principalmente los deliciosos jardines que son un verdadero encanto.


Extracto de un escrito, mecanografiado, del erudito gijonés Pedro Hurlé Manso (1903-1988) conservado en la biblioteca del Padre Patac.

martes, 16 de febrero de 2016

Excursión por Roces en los años 40. (Segunda parte)

En el tramo Carretera Carbonera-Carretera de Oviedo si podemos estudiar algunos de los antiguos monumentos gijoneses.

La Torre
Tal la torre de Roces, colocada sobre la cima de una colina que da vista a la foz de Porceyo, consta de una vieja Torre a la que posteriormente le fueron adosados edificios para el servicio agrícola. Su arquitectura pudiera pertenecer a finales del siglo XIV o principios del XV. Presenta un escudo, con casco a la izquierda -bastardía- en el que campean las armas de Valdés y las de Bandujo. Fue propiedad de Gonzalo Menéndez Valdés, señor de la Torre de Roces, más tarde de la Casa de Cornellana y posteriormente de la de Revillagigedo. Su fachada, orientada al mediodía, se conserva bastante bien.

Retrocediendo por este camino, en dirección a la carretera Carbonera, tropezamos con los muros de la finca "Parque Celeste" propiedad no hace muchos años de D. Matías Álvarez-Tejera y Jove, en cuyos muros están empotrados dos escudos con las armas de varias familias gijonesas. Los Álvarez Tejera sostienen que estos dos escudos proceden de las antiguas y derribadas capillas del Carmen y de la Barquera. Tenemos nuestras dudas sobre el particular, pues en el dibujo que poseemos, de mano de D. Nemesio Martínez tanto de la fachada del Carmen como de la Barquera, los escudos no ofrecen semejanza con los empotrados en el Parque Celeste. De modo que, o no son los que había en las capillas o el dibujante copió mal,  extremo que nos cuesta trabajo admitir, dada la honradez del Sr. Martínez en toda su producción.

D. Pedro Hurlé
Extracto de un escrito, mecanografiado, del erudito gijonés Pedro Hurlé Manso (1903-1988) conservado en la biblioteca del Padre Patac.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Excursión por Roces en los años 40. (Primera parte)

En tiempos no muy remotos, a finales del siglo XVIII, época de Jovellanos, las familias acomodadas de nuestra ciudad, buscaban su descanso estival en las campiñas que se extienden por las parroquias de Roces, Mareo y la Pedrera.
Queda recuerdo de ello en las varias construcciones de este estilo que aún se conservan y sirven para los fines para los que fueron levantadas.

Interior de los depósitos de agua.
Aprovechando el tranvía que finaliza en el Llano, cerca de la antigua fábrica de Orueta, enfilamos el camino que nos lleva al famoso y antiguo santuario de Nuestra Sra. de Contrueces, pasa por delante de los depósitos de agua y desemboca en la carretera Carbonera, para continuar por otro camino hasta el empalme con la carretera general de Adanero (carretera de Oviedo). 

Este camino Real de Contrueces, que como dejamos indicado, bordea el antiguo palacio de los Obispos de Oviedo, hoy seminario de los PP. del Corazón de María y antes Casa de la familia Ruíz Gómez que lo adquirió cuando la desamortización, hacia el año 1.843, fue objeto de más de un pleito entre el obispado, el ayuntamiento gijonés y la Casa señorial de San Andrés de Cornellana, propia de la ilustre familia gijonesa de los Menéndez de Valdés.

Nada de particular ofrece en el trayecto Contrueces-carretera Carbonera, si se exceptúan los ya mencionados depósitos de agua (antiguo y moderno) y unas notables canteras abandonadas, que existían en sus inmediaciones, en una de las cuales aparecieron resto de enterramientos que, por encargo de don Julio Somoza nos cupo la suerte de estudiar, atribuyéndolos a la época de la famosa peste gijonesa, en la que la Justicia y Regimiento de la Villa se trasladaron a Contrueces.


D. Pedro Hurlé
Extracto de un escrito, mecanografiado, del erudito gijonés Pedro Hurlé Manso (1903-1988) conservado en la biblioteca del Padre Patac.